Los comunistas, analizando el contexto social en el que vivimos, y con la mirada puesta en nuestra perspectiva organizativa y movilizadora del proletariado para una transformación social, política, cultural y económica de la sociedad, llegamos a conclusiones que las plasmamos en propuestas, mediante las cuales pretendemos elevar el nivel de conciencia del proletariado e impulsarlo para enfrentar al capital.
Dichas propuestas, en ocasiones, son raptadas por fuerzas políticas conservadoras, que las hacen suyas con un doble objetivo: por una parte acercarse al proletariado y por otra, debilitar u oscurecer la propuesta comunista.
¿Cuál debe ser nuestra actuación ante esta realidad?
Alguien puede opinar que debemos modificar nuestras propuestas para que no se puedan equiparar con las que realizan estas otras fuerzas políticas, o si no modificar, diluirlas para evitar paralelismos. Esta interpretación tiene como resultado que dejamos en manos de fuerzas reaccionarias nuestras propuestas, y de refilón quedar secuestrados por las propuestas de quienes tienen terror ante la posibilidad de una reorganización del proletariado, propuestas que fragmentan, envueltas como caramelos con papeles de colorines, con tal de endulzar la sumisión de la clase obrera a los imperativos del nuevo espíritu del capitalismo.
Se cae en la tentación de hacerse la siguiente pregunta: ¿Qué se pensará de nosotros si algunas de nuestras propuestas coinciden con las que proclaman las fuerzas reaccionarias? Y la respuesta es que mejor aliarnos con el diablo aunque esto nos lleve a arder en el infierno. Es lo que se denomina modernamente “trazar líneas rojas”.
Se trata de un ejercicio de debilidad, de inconsistencia, de incoherencia, de renuncia, o tal vez de miedo a defender, en el seno de la lucha de clases, contra viento y marea, nuestras propuestas, a desdén de quienes hayan hecho copia de algunas de ellas. Fruto de esta debilidad, se opta por la salida fácil: el insulto o la calumnia de quienes se han apoderado de alguna de nuestras propuestas, con lo cual, tal vez por pueril ignorancia política, calumniamos nuestras propias decisiones. Nos auto infligimos un daño, al mismo tiempo que dejamos vía libre a aquellos a los que en teoría decimos combatir.
Debemos preguntarnos porque las opciones políticas reaccionarias son acogidas preferentemente en los festivales electorales, tenemos el ejemplo tal vez más emblemático en Andalucía, donde la formación que ha distribuido más dinero onerosamente para mantener una clientela segura ha sido durante muchos años el partido socialista. Y esta formación ha perdido una parte muy importante de su clientela a favor de la formación popular y sus aliados, aun a sabiendas que no van a distribuir los miles de millones que distribuían los socialistas.
¿Cómo se puede interpretar esta opción electoral, además mayoritaria en las zonas de asentamiento popular?
No es por la promesa de más dinero, de vivir mejor, de más democracia…, Ha sido por una propuesta de afirmación cultural por un lado, y de regeneración social por otro. Ha sido por el hartazgo de querer introducir en el seno se las clases populares, culturas ajenas en detrimento de las propias. Ha sido la ofensiva desestructurante de la izquierda woke la que ha dado impulso a que fuerzas reaccionarias se alcen con una mayoría social. Ha sido la imposición de aberraciones culturales, educativas y sociales en forma de leyes de obligado cumplimiento que han guardado cuotas de acceso al trabajo, a la sanidad, o a la justicia, no a quién más lo precisara, sino a quien formara parte de una creada minoría.
Veamos Aragón: LEY 4/2018, de 19 de abril, de Identidad y Expresión de Género e Igualdad Social y no Discriminación de la Comunidad Autónoma de Aragón.
En Aragón, un 4,86% de los puestos de trabajo en la administración está reservado para personas que se autodenominan trans, con independencia de cuál sea su situación económica, profesional, de necesidad, etc.
La pregunta es: ¿Cuál es la reacción de cualquier persona con necesidades de obtener un puesto de trabajo ya sea por formar parte de una familia numerosa, ya sea por encontrarse en problemas económicos derivados de préstamos, hipotecas o elevados alquileres, al constatar que personas denominadas trans, sin problemas acuciantes, tienen cuota asignada?
Cuando una organización política, en su propaganda defiende la igualdad en las oportunidades para acceder a un puesto de trabajo en la administración, según los reglamentos aprobados basados en capacidad, necesidad y mérito, y no por ser miembro de una minoría, los resultados electorales dan un vuelco, rompiendo una larga trayectoria de gobiernos amparados por la Open Society.
Los comunistas no podemos defender que se prioricen los “intereses” de colectivos creados a partir de opciones personales, cuestionables, sino que debemos defender la eliminación del nepotismo en todas las áreas de trabajo de la administración. Pero si este planteamiento lo hacen suyo las fuerzas reaccionarias, y para evitar “ser equiparados” con ellas, nos adherimos a los postulados de quienes intentan introducir cuñas y enfrentamientos en el seno del proletariado, simplemente estamos realizando una tarea reaccionaria.
Y, esto no tiene nada que ver con los apelativos con que las fuerzas reaccionarias aluden a ciertos colectivos minoritarios. En esto también debemos ser claros, que cada cual vista como quiera, camine como quiera y se enamore como quiera, son decisiones personales, ante las cuales deberíamos sentirnos identificados con la definición que hace más de cien años, en la joven URSS, el primer Código penal de fecha 1 de junio de 1922 despenalizaba totalmente la homosexualidad. Así lo explicaba Grogorii Batkis, catedrático de higiene social de la Universidad de Moscú en su artículo “la revolución sexual en Rusia”:
“La legislación no interfiere en ninguna relación sexual, siempre que la misma tenga lugar entre dos adultos, sin ningún tipo de compulsión. La naturaleza de las actividades sexuales resultantes de tal relación es un asunto privado entre las personas involucradas. La cuestión de la moralidad pública no existe para la legislación en este caso. La legislación soviética considera a la homosexualidad, la sodomía y todas las otras formas de gratificación sexual de forma exactamente igual a las así llamadas relaciones sexuales “naturales”. Todas las formas de relación sexual son asuntos privados. La cuestión de la persecución penal solo surge cuando se usa la fuerza y la coacción, como en el caso de una agresión o de que se haya infringido a los intereses de otra persona”.
Lo que no podemos defender es que una parte del presupuesto de la Seguridad social se dedique a paliar los caprichos de una minoría, realizando operaciones gratuitas estéticas, mientras a las personas ancianas se les niega una dentadura postiza, unas gafas o un audífono. Una cosa es evitar la discriminación por motivos de opciones personales y otra muy distinta, que debemos combatir, es la imposición “por ley” de opciones minoritarias en detrimento de la mayoría del proletariado.
Braudillard, en Cultura y Simulacro, nos da una pauta para pensar si lo que hacemos va en dirección de luchar contra el capital o por el contrario, dejamos que siga su camino ascendiente: “La izquierda se basta muy bien para realizar ella sola, y sin complejos, el trabajo de la derecha… cayendo en una fascinación aunque ésta no compete al sentido, sino que es proporcional a la desafección del sentido. Se obtiene neutralizando el mensaje en provecho del medio, neutralizando la verdad en provecho del simulacro”.
Y de este modo, como lo sospecha Danieli Giglioli: “Tengo la sensación de que socialmente hemos vuelto a un estado de minoría de edad con las reivindicaciones de ciertos grupos o minorías. Tienen todos los rasgos de la minoría de edad: inocencia, falta de responsabilidad, solicitud de ayuda de otro… Eso ha provocado una infantilización de los ciudadanos y un retorno a la infancia, al andar a cuatro patas de la sociedad.”
En cuanto al tema de la inmigración, si no analizamos y puntualizamos bien el tema, nos pareceríamos a VOX, que el 27 de Abril de 2017, envió una carta al Gobierno de España con el siguiente contenido:
“AL GOBIERNO DE ESPAÑA
D.Pedro Fernández Hernandez, con dni. nº 33513947-A, actuando en nombre y representación como Secretario Provincial de madrid del PARTIDO POLÍTICO VOX, CIF. 86.867.108, con sede a efectos de notificaciones en la calle Diego de León, nº 60, esc.B,1º Izda. 28006 de Madrid y correo electrónico vicesecretariajuridoca@voxespana.es; por medio del presente escrito y como mejor proceda en Derecho, respetuosamente, EXPONGO:
Que de conformidad con lo previsto en el artículo 29 de la Constitución Española y lo previsto en el artículo 1, siguientes y concordantes de la Ley Orgánica 4/2001, de 12 de noviembre, Reguladora del derecho de petición, por medio de la presente se viene a INSTAR AL GOBIERNO DE ESPAÑA LA APLICACIÓN AUTOMÁTICA DEL DERECHO DE ASILO Y PROTECCIÓN SUBSIDIARIA A LOS CIUDADANOS DE CUBA Y VENEZUELA QUE LO SOLICITEN A SU ENTRADA EN ESPAÑA, conforme a lo siguiente:
ÚNICO.- SE JUSTIFICA LA SOLICITUD EN LA SITUACIÓN ACTUAL POLÍTICA, SOCIAL Y ECONÓMICA EXISTENTE EN CUBA Y VENEZUELA, ASÍ COMO POR LA ESPECIAL VINCULACIÓN CON LOS CIUDADANOS DEL CITADO ESTADO.
A la vista de las últimas noticias que se han producido en los citados Estados de Cuba y Venezuela, donde la violencia, la pobreza económica, la persecución política y la falta de democracia, de garantías jurídicas, y de seguridad, unido a una total vulneración de los derechos humanos, llevan a ciudadanos de esos países a buscar un destino mejor para el desarrollo de su vida que no esté sujeto al temor de expresar sus ideas, y al mismo tiempo puedan plantear su proyecto personal de vida sin que les suponga un riesgo a su integridad física y psíquica, justifican que, del mismo modo que se viene realizando con los ciudadanos de Siria –cuya vinculación histórica y cultural con España resulta infinitamente inferior….”
¿Cuál debe ser la propuesta comunista? ¿Debe ser la misma que VOX? ¿Qué hemos aprendido sobre el tema migratorio analizado por Engels respecto a Inglaterra? ¿Qué hemos aprendido, teorizado y puesto en práctica por que en su día fue la comunidad de países socialistas? ¿Era la de “queremos acoger”? o ¿era de abrir las puertas a quienes concordaran con el proyecto socialista?
La propuesta comunista de nuestro país de los años 70 respecto a este tema era diáfana: defendíamos la inmigración proveniente de los países en los cuales los golpes de estado militares hacían estragos, básicamente de América latina, que representó una afluencia importante de militantes de izquierda y revolucionarios que fortalecieron la lucha de clases en España, tanto en la vertiente política como cultural.
Podemos, asimismo tomar nota de una parte de los comunistas franceses tras la independencia de Argelia, respecto a la inmigración masiva de los denominados “pied noir”:
«Los comunistas mostraron de inmediato una fuerte hostilidad hacia los repatriados de Argelia, acusándolos colectivamente de no ser más que racistas que habían “hecho sudar a los negros”».
En los muelles, durante el verano de 1962, los estibadores, todos miembros de la CGT, pintaron mensajes de bienvenida en pancartas como “Pieds-noirs, rentrez chez vous” (Pieds-noirs, váyanse a casa) o “Les pieds-noirs à la mer” (Pieds-noirs al mar).
Se subieron todas las tarifas, como en los hoteles, cuyos establecimientos estaban constantemente llenos: a finales de julio, solo quedaban unas cincuenta habitaciones disponibles en Marsella, de las 12.500 que tenía la ciudad. Los precios a menudo se habían duplicado, o incluso triplicado, en comparación con los meses anteriores. Del mismo modo, muchas agencias inmobiliarias aumentaron los precios de los alquileres.
Cabe decir que con su llegada, la delincuencia se disparó en la ciudad. Durante el verano, varios tiroteos enfrentaron a las fuerzas del orden con “gánsteres” argelinos, según informes de prensa; solo el 28 de junio, se produjeron ocho atracos en Marsella, cuyos autores afirmaron sistemáticamente pertenecer a la OEA. En realidad, se trataba atracos cometidos por miembros del hampa de Argel y Orán, que también habían sido repatriados a Marsella”.
Y esta zona geográfica francesa, al igual que el Levante español se convirtió en la cuna de la extrema derecha francesa ¿Tiene algo que ver la inserción de ciertos colectivos de inmigrantes?
En España, en la cual el franquismo, en junio de 1962, miles de pied noir fueron acogidos con pancartas de “BIENVENIDOS” en los puertos de Valencia y Alicante a diferencia de Francia. Y se consolidó en Alicante especialmente, uno de los núcleos reaccionarios más potentes de España, que ya en el referéndum de Franco en 1966 realizaron la campaña por el Sí como podemos ver en esta foto
¿Hemos los comunistas de defender la expulsión de los inmigrantes con variados antecedentes penales ya en su país de origen? ¿Hemos de defender los comunistas la expulsión de las mafias de inmigrantes dedicadas al tráfico de drogas, trata de personas, blanqueo de dinero y bandas organizadas?
Yo diría que sí, a pesar de que alguien se rasgue las vestiduras alegando que esta propuesta es también la de la llamada extrema derecha. Pero como demuestro en la petición de VOX al gobierno citada, esta organización SÍ aposta por el “queremos acoger”, pero a lo más reaccionario de cualquier continente.
Para ir aclarando las cosas, resulta que hay una identificación entre la llamada izquierda woke y la extrema derecha en cuanto a la introducción de inmigrantes en España. Y los comunistas debemos alejarnos de estas dos lecturas políticas, explicar nuestra acogida a un proletariado foráneo que se incorpore a nuestra perspectiva de transformar la sociedad, la cual cosa será difícil de conseguir insertando fragmentos minoritarios, cual caballos de Troya en el seno del proletariado.
Desde hace largo tiempo en la llamada izquierda en general y también en las organizaciones comunistas, muy afectadas por una evolución hacia la debilidad orgánica, se ha usado un lenguaje en que el concepto solidaridad se ha ido convirtiendo en “un cajón de sastre”, donde la solidaridad en abstracto, ha enterrado al “internacionalismo proletario”, donde las “cajas de resistencia en favor de los combatientes por causas de clase concretas” se ha convertido en jornadas de recogida de alimentos para utilizarlos como simple caridad, encubriendo los déficits de la política social del Estado.
Donde los recurrentes tele-programas de recogida de fondos en favor de la “investigación por determinadas patologías”, no son la asunción de lo que ha de ser la salud pública preventiva y la garantía de asistencia pública a cualquier persona por minoritaria que sea su causa, sino que son el mecanismo de recaudo de para dirigir las investigaciones en las cuales los tándems, universidades-complejo farmacéutico-capital financiero, obtienen el capital de arrancada que no deben amortizar para una investigación, donde el objetivo principal es la rentabilidad económica del producto médico que se obtenga u otros que en el mismo proceso se deriven.
Donde la lucha colectiva por la remuneración salarial suficiente y digna, deja de ser un elemento estratégico de la izquierda proletaria, mayormente diluido en el discurso de la presencia institucional sustentado en la “habilidad negociadora” de los sindicatos de turno, haciendo dejación de la lucha obrera, que como criterio estratégico, no pasa de muy puntuales acciones simbólicas. A la vez, la insistente reiteración a oficializar la subvención como reivindicación dominante, donde se propicia más el espíritu de indolencia que no el de lucha.
En definitiva, el espíritu de orgullo y autodeterminación del proletariado y extensivamente a las capas laboriosas de la sociedad, se ha ido ahogando dentro del amorfismo de sociedad civil, sin un discurso en que la lucha de clases se considere un motor de la evolución social progresista y todo ello disperso en una musicología de fondo en que los “factores de permanente crecimiento económico y de eficiencia de la productividad empresarial” son los únicos credos estratégicos en los que se miden prácticamente todas los discursos socio-económicas de la “izquierda”, dejando en un trayecto paralelo el concepto asistencia social a las capas necesitadas, con tendencia a derivar más en la mentalidad que dibujaba la película “Plácido”, que a la letra que proclama “La Internacional” que, además de cantarla, habría de ser el referente de las estrategias de una acción política que no estuviera condicionada por lo “políticamente correcto”.
Y, perder el miedo al qué dirán haciendo alusión a unos versos del poema de Goethe, Kläffer (ladran):
“más siempre atrás nos ladran, ladran con fuerza…
Quisieran los perros del potrero por siempre acompañarnos,
pero sus estridentes ladridos sólo son señal de que cabalgamos.
Karl Marx, termina el prólogo a la primera edición del Tomo I de El Capital con la aseveración siguiente: “Contra los prejuicios de la llamada opinión pública, a la que nunca he hecho concesiones, tengo por divisa el lema del gran florentino (Dante Alighieri): Segui il tuo corso, e lascia dir le genti! (¡Sigue tu camino y deja que la gente murmure!)
Josep Cónsola
Abril 2026







