España se convirtió en el 16º miembro de la OTAN el 30 de mayo de 1982.
El referéndum “consultivo”, es decir sin fuerza legal, sobre la permanencia de España en la OTAN fue un referéndum celebrado el miércoles 12 de marzo de 1986 en España durante el gobierno del PSOE.
Un referéndum cuyo resultado fue favorable al gobierno de turno, como en casi la totalidad de los referéndums organizados por los gobiernos en cualquier país. De no tener esta seguridad no se convocarían, aunque fueran de mentirijillas como el español, al igual que el referéndum sobre el Proyecto de Ley para la Reforma Política el 15 de diciembre de 1976, en el cual la pregunta fue “¿Aprueba el Proyecto de Ley para la Reforma Política?”. Según dicen votaron favorablemente el 97,3%, quedando todo “Atado y bien atado” respecto a la continuidad del franquismo con nuevos súbditos de derecha, centro e izquierda.
Siguiendo la tradición de dejarlo todo atado, el PSOE propuso este referéndum sobre el mantenimiento de España en la OTAN, cuya incorporación había tenido lugar el 30 de mayo de 1982, durante el gobierno de Calvo Sotelo.
El mismo PSOE, había publicado en 1981 un manifiesto con el título de “50 preguntas sobre la OTAN”. (Depósito legal M-28779-1981). En el mismo hay una de las preguntas que es la siguiente. ¿Se puede firmar el Pacto Atlántico sin pertenecer al mando militar integrado de la OTAN? En teoría sí, pero en la práctica es más difícil, ya que es la organización militar integrada la médula espinal del Pacto Atlántico… Ningún país que ha firmado el Pacto lo ha hecho con ánimo de quedar excluido de la organización militar integrada… En consecuencia no sería realista firmar el Pacto pensando en no adherirse al mando militar integrado.
…Si entrásemos en la OTAN, quedaríamos sujetos a las decisiones de los órganos de la Organización. A las directrices de sus mandos… Si continúa, lo que es probablemente la tendencia a la nuclearización de la OTAN en Europa, sería casi imposible que España si entrase en ella fuese, a medio plazo, una excepción.”
Pero, donde dije digo, digo diego, y así en la aprobación del “CONVENIO entre el Reino de España y los Estados Unidos de América sobre Cooperaci6n para la Defensa. Anejos y canjes de notas anejas al mismo. Hecho en Madrid el 1 de diciembre de 1988”, se detallan los incrementos de fuerzas militares en las distintas bases militares estadounidenses, con lo cual el tercer término del citado pseudo-referéndum, es una auténtica mentira.
El segundo término del referéndum, también es mentira, pues quedó suficientemente claro, tanto en el ARTICULO II.2 del Convenio cuando especifica: “La instalación, almacenamiento o introducción en territorio español de armas nucleares o no convencionales o sus componentes, quedarán supeditados al acuerdo del Gobierno español”.
Y en el canje de notas, publicadas en el citado BOE, encontramos la siguiente nota diplomática enviada por el entonces embajador estadounidense en España al diplomático Máximo Cajal, en la cual se da por hecho la introducción de armamento nuclear en España por parte de Estados Unidos y las posibles consecuencias que pueden derivarse de ello, lo cual reafirma la falsedad del segundo término de la consulta.
Dice así: (1)
“Excelentísimo señor don Máximo Cajal López, Embajador Extraordinario, Ministerio de Asuntos Exteriores. Madrid
Embajada de los Estados Unidos de América
Número 1006
1 de diciembre de 1988
Excelentísimo señor.
Tengo la honra de referirme a las recientes conversaciones entre los Gobiernos de España y de los Estados Unidos de América en relación con las instalaciones militares de Estados Unidos en España, y de asegurarle que el Gobierno de los Estados Unidos de América atenderá las reclamaciones de daños resultantes de accidentes nucleares de acuerdo con lo siguiente: El Congreso de los Estados Unidos ha promulgado la Ley 93-153, en la que se dispone que los Estados Unidos atenderán, según el principio de responsabilidad absoluta, las reclamaciones por lesiones corporales, muerte, daños o pérdida de bienes muebles o inmuebles cuando se pruebe que son consecuencia de un accidente nuclear causado por el reactor nuclear de un buque de guerra de propulsión nuclear de los Estados Unidos. Estas disposiciones legislativas se encuentran en vigor desde el 6 de diciembre de 1974 respecto de todos los buques de guerra de propulsión nuclear de los Estados Unidos que entren en los puertos tanto españoles como de otros países extranjeros.
Si bien la Ley anterior es aplicable únicamente a las reclamaciones originadas por accidentes nucleares provocados por el reactor nuclear de un buque de guerra de propulsión nuclear de los Estados Unidos, el Gobierno de los Estados Unidos de América ofrece garantías adicionales de que se esforzará, si fuere necesario, por conseguir autorización legislativa para atender, de manera similar, toda clase de reclamaciones por lesiones corporales, muerte, daños o pérdida en bienes muebles o nuclear causado por cualquier otro componente nuclear estadounidense que haya dado lugar a tales reclamaciones dentro del territorio español.
Acepte, Excelencia, el renovado testimonio de mi más alta consideración.
R. Bartholomew”
España se incorporó a la estructura militar integrada en 1999, y el 24 de marzo de 1999, con el miembro del PSOE Javier Solana al frente de la OTAN, sin la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU, fuerzas aéreas y navales de la OTAN lanzaron un ataque con bombas y misiles contra el territorio de la República Federal de Yugoslavia sin parar durante 78 días. Se arrojaron 9.160 toneladas de explosivos contra las ciudades e infraestructuras del país, civiles en su mayor parte. Unas 15 toneladas de la munición empleada contenían uranio empobrecido, dejando el país destruido y miles de muertos. (2)
Javier Solana fue quien, dio la orden formal de iniciar los ataques aéreos. Su rol no fue técnico ni simbólico: fue político y decisivo. Bajo su liderazgo, la OTAN ejecutó su primera operación de guerra sin autorización del Consejo de Seguridad de la ONU, en clara violación del derecho internacional.
Solana, amparado tanto por el PSOE como por la socialdemocracia europea, se convirtió así en el rostro europeo de una guerra imperialista que respondía a los intereses de Estados Unidos. Su responsabilidad histórica sigue siendo ignorada por muchos medios, pero las evidencias lo colocan como uno de los ejecutores políticos de la destrucción de Yugoslavia. Como señaló en su momento el analista Michel Collon: “Solana pasó a la historia como el hombre que enterró definitivamente el derecho internacional”. (3)
Durante dichos ataques, el Alto Representante de la ONU en el territorio de Yugoslavia era el exministro español del PSOE, Carlos Westendorp Cabeza. Y su jefe de gabinete el flamante actual presidente español Pedro Sánchez. Allí aprendió a ser un fiel devoto de la OTAN, como lo ha estado demostrando a lo largo de su vida política.
España en la actualidad tiene en Rumanía (DESPLIEGUE-F-E) su segundo mayor despliegue militar. Participa en el battleGroup en Letonia en la misión Presencia Avanzada (tierra) y también está desplegado Estonia y en Letonia. Además En julio del 2024 el Secretario General de la OTAN nombró al diplomático español Javier Colomina como su Representante Especial para la Vecindad Sur. (Norte de África, Oriente medio, Sahel, países del Golfo y costas marítimas adyacentes. (4)
Y… CONTINUA
En Abril del 2022 el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), en su encuesta hacia la siguiente pregunta: “La OTAN tiene que proporcionar a Ucrania material militar, armas o munición, para que pueda defenderse”. La respuesta fue de un 34,5% “muy de acuerdo” y un 35,8% “bastante de acuerdo” (total de las dos respuestas un 70,3%)
A la pregunta de “si Rusia no se retira de Ucrania la OTAN debería intervenir militarmente en ayuda de Ucrania”. La respuesta fue de un 18,3% “muy de acuerdo” y de un 26,6% “bastante de acuerdo” (total de las dos respuestas un 44,9%)
Otra pregunta era “Ucrania tiene derecho a entrar en la OTAN, si así lo decide libremente su Gobierno y su población”, y la respuesta fue de un 45% “muy de acuerdo” y de un 32,1% “bastante de acuerdo” (total ambas respuestas un 77,1%) (5)
La encuesta de julio del 2022 de las 3.988 entrevistas realizadas, a la pregunta sobre el nivel de estudios las respuestas fueron: Estudios Superiores un 42,8%; FP un 18,6% y Secundaria 2ª etapa un 15,5%. Un 54,5% de los entrevistados estaba trabajando y de ellos un 81,1% eran asalariados por cuenta ajena. Los jubilados o pensionistas que hubieran trabajado anteriormente eran un 23,8%.
Se realizaba la siguiente pregunta: “Tal y como se están desarrollando los acontecimientos internacionales en los últimos años, ¿cree Ud. que, para los intereses de nuestro país, la pertenencia a la OTAN ha sido muy positiva, bastante positiva, bastante negativa o muy negativa?” Las respuestas fueron de un 27,2% “muy positiva” y un 46,7% de “bastante positiva” (total de ambas respuestas un 73,9%) (6)
A los cuarenta años del citado referéndum, España está más sumida que nunca en el entramado militar de la OTAN, y las respuestas a las diversas encuestas, tanto del CIS, como las Real Instituto Elcano (7) no dejan de ser preocupantes puesto que indican que las campañas “OTAN NO, Bases fuera” no llegan más allá de pequeños círculos. Habrá que pensar detenidamente que tipo de trabajo explicativo y organizativo hemos realizado y que cambios realizar para contrarrestar una opinión respaldada básicamente por personas con un cierto nivel de estudios y trabajadores asalariados en activo. Seguramente nuestra propaganda no ha ido más allá de ciertas manifestaciones callejeras, que han olvidado los centros de trabajo y no ha llegado a una mayoría de trabajadores.
No es algo nuevo, así mismo ocurrió en 1986 ante el referéndum sobre la permanencia en la OTAN.
A parte de los mecanismos coercitivos de que disponen los gobiernos (medios económicos, informativos, estructura partidaria, funcionariado…), cosa lógica desde la perspectiva del mantenimiento de los aparatos del Estado, la reflexión debe ir un poco más allá. Y, este más allá debe hacernos reflexionar porqué las llamadas zonas rojas industriales alrededor de las grandes ciudades, votaron mayormente a favor del mantenimiento de España en la OTAN en el citado referéndum del año 1986.
¿Qué lección podemos extraer de todo ello?
La primera que la cúspide del partido comunista de aquel entonces no movió un dedo para intentar el triunfo del no, tan solo unas declaraciones descafeinadas, al igual que las dos grandes centrales sindicales. Declaraciones para cubrir las vergüenzas de su sintonía con el gobierno establecido, acordes con los pactos del Acuerdo Nacional de Empleo (ANE) de 1981 derivados de los acuerdos del 23-F, que iban más allá de lo estrictamente laboral, representaban la sumisión total a los dictados del capital en todos los ámbitos, y teniendo como contraprestación unas jugosas subvenciones que permanecen hasta el día de hoy.
La segunda, que las marchas sobre Rota o Torrejón, tienen sin cuidado al capital y al gobierno, mientras se sitúen en las carreteras, lo más alejadas posible de los centros de trabajo.
La tercera es que cualquier manifestación debe tener como objetivo, realizar una labor pedagógica hacia los trabajadores de los polígonos industriales y de las empresas, tanto a la hora de entrada al trabajo, como a la salida del mismo. Hablar con ellos, llamar su atención del impacto mortal de la OTAN sobre poblaciones enteras, y de esta forma, hacer frente al colaboracionismo de las dos grandes centrales sindicales españolas y a las formaciones políticas que amparan las políticas militaristas.
Debemos establecer un diálogo que no sea tan solo unas palabras en forma de mitin para los ya convencidos. Deberíamos avanzar tanto en lo escrito como en lo hablado en explicaciones sobre todos los temas que nos envuelven, denunciar lo denunciable, pero sin hacer apología del victimismo ni del martirologio. Y si bien es cierto que el capitalismo está en una crisis, al igual o peor que las anteriores, las ha sabido utilizar para reforzarse, no para perecer. Tenemos sobrados ejemplos históricos de ello. Y si vamos manteniendo que esta es una crisis final del capitalismo, debemos tener en cuenta la percepción subjetiva y la psicología del proletariado, tal como lo explicaba Wilhlem Reich: “… El marxismo vulgar ha llegado a concebir que una crisis económica de la magnitud de la de 1929, produciría, inexorablemente, la evolución ideológica hacia la izquierda de las masas afectadas… De ello resultó un conflicto entre la evolución de la base económica que empujaba hacia la izquierda y la evolución de la ideología de grandes capas de la población que lo hacía a la derecha… Hay que constatar, por otra parte, que la situación económica no se trasfiere de una manera inmediata y directa a la conciencia política. Si así fuera haría ya mucho tiempo que la revolución social se habría realizado… El fascismo penetra en los trabajadores por dos caminos: el cauce de eso que se llama el «lumpenproletariado» gracias a una corrupción directamente material, y por el cauce de la «aristocracia obrera» tanto por el medio de la corrupción material como por el de la influencia ideológica.” (Wilhelm Reich. Psicología de masas del fascismo)
Mientras hacemos apología del victimismo, el gobierno dedica una inversión extraordinaria en “asistencia social” para los más desfavorecidos, éstos estarán agradecidos eternamente, y como consecuencia verán con buenos ojos cualquier disposición del gobierno de turno, del tipo que sea, tanto de orden interior como respecto a cuestiones internacionales, y que una vez atenuada su situación económica, serán una fuerza de choque gubernamental para enfrentar a los que planteen cuestiones básicas de carácter ideológico que son imprescindibles para enfrentar la ofensiva del capital.
Ser capaces de conjugar la reivindicación, la protesta, la revuelta, con explicaciones de más calado que sean capaces de hacer pensar en que nos vamos convirtiendo si acatamos el pensamiento único.
Para el que quiera escuchar, debemos hablar. Pero lo fundamental es a quien dirigimos la palabra, si a un conglomerado diverso y volátil participante en happenings callejeros, que en su mayoría no tienen necesidades apremiantes, o a un proletariado disperso y diverso, que abarca desde profesionales que todavía no se han vendido, hasta desempleados, otros trabajando en empresas ya sean industriales o de servicios, para que ellos, en un momento determinado fueran capaces de paralizar la producción y crear una situación de enfrentamiento real.
Josep Cónsola
Marzo 2026
REFERENCIAS
(1) https://www.boe.es/boe/dias/1989/05/06/pdfs/A13325-13345.pdf
(2) https://www.lahaine.org/mundo.php/25-aniversario-del-ataque-de
(4) https://www.exteriores.gob.es/es/PoliticaExterior/Paginas/EspanaOTAN.aspx
(5) https://www.cis.es/documents/d/cis/es3359mar_a
(6) https://www.cis.es/documents/d/cis/es3371sdmt_a
(7) https://www.realinstitutoelcano.org/encuestas/barometro-especial-guerra-en-ucrania-y-cumbre-otan/
(Vehículo con militantes del Partit dels Comunistes de Catalunya recorriendo barrios y empresas de Catalunya durante la campaña por el NO del referéndum sobre la permanencia en la OTAN. Marzo de 1986)






