ANOTACIONES SOBRE EL LIBRO “LA CIENCIA Y LA CLASE OBRERA”

Hace años, me interesé por la obra de Bogdanov y aunque nada sorprendente, en español tan sólo hay editadas un par de novelas utópicas (El ingeniero Menin y Estrella Roja). Pero en 1977 editorial Anagrama editó un librito de Bogdanov con el título de “La ciencia y la clase obrera”. Cuando lo leí por primera vez, hice caso omiso a una larga introducción del filósofo italiano Giulio Giorello, puesto que mi interés era conocer el contenido de lo que parece ser fueron cinco conferencias  dictadas por Bogdanov.

Al pasar el tiempo, leí la citada introducción y fui de asombro en asombro. Por norma general, cuando se escribe una introducción es para establecer una correlación del texto que se introduce con  la totalidad de la obra del autor, y realizar algunas pinceladas sobre el texto.

Pero, al parecer quienes encargaron la citada introducción, tuvieron el pensamiento de denigrar al autor y no por casualidad, echaron mano de un librepensador, no marxista, ni comunista aunque con la aureola de haber sido discípulo de Ludovico Geymonat, el gran filósofo de la ciencia italiano, militante comunista hasta su muerte.

Tan solo para resaltar lo que pueden ser malévolas intenciones de los editores, un librito de 87 páginas, 34 de las mismas la ocupan la citada introducción. En ellas hay una apología del libro atribuido a Lenin, con toda la sombra de Plejanov, Materialismo y Empirocriticismo. Al mismo tiempo, niega el pensamiento propio de Bogdanov, situándolo como un apéndice de Compte y Mach.

Ante el siguiente análisis de Bogdanov:  “Cuando una sociedad se compone de clases diferentes, cuando la organización del trabajo está basada en el dominio de una clase sobre otra, la ciencia puede convertirse en un instrumento de este dominio”, una de las conclusiones de Giorello es la siguiente: [esto le lleva consiguientemente, o a quienes siguen sus huellas en la actualidad,  a concebir el análisis citado, realizado en nombre de Marx, como análisis de una contradicción entre el saber burgués y saber proletario, tratada como contradicción principal, o de manera todavía más desorientadora, entre la “ciencia burguesa” y la clase obrera]… [la ciencia y la clase obrera resulta extremadamente pobre…y creemos que dicha posición no puede considerarse marxista].

Curiosa conclusión de un librepensador  sobre el “marxismo”, el cual no ha sido la base de su trayectoria filosófica.

Continúa en la crítica a la propuesta de Bogdanov de creación de una enciclopedia y una universidad obrera: [En este punto, más que el discípulo de Mach, aparece en mi opinión el de Comte… una esquematización de las posiciones comtianas ofrece entonces las distinciones fundamentales, mientras la consecuencia de la reducción de la ciencia a trabajo se convierte en el tema dominante de Bogdanov, que caracteriza, no solo las ciencias, sino toda manifestación y en especial la filosofía]… [la teoría de la organización de Bogdanov que se propone fundir Marx y Mach pero también Comte para la renovación del materialismo de Marx y Engels desemboca, según Lenin en las “absurdidades” de Sultiatikov. Y aquí reside precisamente el interés  de la posición de Bogdanov y de su caricatura, Sultiatikov]… [en 1908 Lenin no niega el derecho de cada individuo a buscar unos maestros cuyas doctrinas desembocan en el idealismo, es decir en el “clericalismo filosófico”, sino que impugna la pretensión de confundir esto con el marxismo]… [si hablar de objetividad de las adquisiciones científicas significa únicamente hacer ideología, ocultar reales contradicciones del sistema, dicho punto de vista acaba por vaciar de significado los debates sobre una cultura “proletaria”]

Y, así termina la citada “introducción”, más bien la denigración de un revolucionario comunista extremadamente superior a Giorello. Esto ocurre cuando un no comunista realiza unas anotaciones sobre la obra de un comunista, nada bueno puede surgir.

Una de las aureolas atribuidas a Giorello, realzada en cualquier biografía suya, es su afirmación de ateísmo, pero cabe resaltar que el ateísmo “per se” no es atributo de marxismo. Los anarquistas o los librepensadores se declaran ateos y tal vez con más entusiasmo que el propio Giorello. Para poner un ejemplo tenemos al filósofo de la ciencia  Juan Ignacio Ferreras o el doctor en física Antonio López Campillo, autores de “Curso acelerado de ateísmo”, sin que se hubieran sentido marxistas. De todos modos, Giorello que en 2010, expresó su pensamiento ateo con su obra Senza Dio, en los últimos años de su vida se pasó al agnosticismo para tener la puerta abierta a la masonería y en marzo de 2012, fue ponente en el Congreso Nacional del Gran Oriente de Italia en Rímini. https://www.scienzainrete.it/articolo/lintelligenza-generosa-di-giulio-giorello/gilberto-corbellini/2020-06-16

Seguramente si la introducción la hubiera realizado un marxista, dando importancia fundamental a la lucha de clases, hubiera tenido en cuenta el posfacio de Marx a la edición inglesa de El Capital en 1873, y el conjunto introductorio hubiera sido radicalmente distinto.

Sentadas estas premisas, dos propuestas de Bogdanov: La edición de una Enciclopedia Obrera y paralelamente la puesta en funcionamiento de una Universidad Obrera.

Pero, ante tan sesgada introducción, sobre el citado texto, vale la pena recordar una parte de la vasta obra de Bogdanov, que empezando por los tres volúmenes de Empiriomonismo, le siguieron otros tres volúmenes de Tectología.

Como información, además destacar:

  • “La ciencia y la conciencia social”
  • “Curso breve de economía”
  • “Química orgánica avanzada de Ácidos Nucléicos”
  • “Notas polémicas sobre Plejanov y su escuela”
  • “La ciencia, el arte y la clase obrera”
  • “Crónica dramática de la literatura soviética”
  • “Cuatro diálogos sobre ciencia y filosofía”
  • “Interacción de gases con superficies”
  • “Imagen molecular: herramienta esencial en investigación preclínica”
  • “Defensa científica del materialismo histórico”
  • “El arte y el proletariado”
  • “Economía política I-1920”
  • “Economía política II-1921”
  • “Hacia un nuevo mundo: sobre la psicología de la sociedad”
  • “La filosofía de vivir de la experiencia”
  • Y la recopilación de ensayos 1901 – 1906

Alexander Bogdánov (seudónimo de Alexander Alexandrovich Malinovski, 1873-1928) fue una de las principales figuras del marxismo soviético, convirtiéndose, en 1922, en el presidente del Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista.

Pocas semanas antes de la Revolución de Octubre, Bogdánov fundó el Proletkult (abreviatura de “Proletárskaya Kultura”, Cultura Proletaria). Con un número de adherentes que, a finales de 1920, se aproximaba al de los miembros del Partido Bolchevique (casi medio millón).

Junto a G. V. Plejánov, Bogdánov fue, con mucho, el escritor más conocido y más popular de la socialdemocracia rusa, como lo demuestran los altos tirajes y las diversas ediciones de sus obras. No obstante, las divergencias políticas y filosóficas, así como la rivalidad con Lenin, han rodeado su nombre, desde finales de los años veinte, de un silencio casi total. Su influencia sobre la intelligentsia socialdemócrata rusa e incluso, y especialmente, sobre el proletariado ruso, antes y después de 1917, ha sido hasta ahora tabú para la historiografía oficial del PCUS; hasta los trabajos occidentales sobre la socialdemocracia rusa, los bolcheviques y el leninismo, ignoran completamente su nombre. (Jutta Scherrer, “Bogdanov e Lenin: il bolscevismo al bivio”. Torino, 1979) https://kxp.k10plus.de/DB=9.663/PPNSET?PPN=1669322467

Bogdánov había sido ya anteriormente objeto de críticas filosóficas análogas, formuladas por los mencheviques Lyubov Isaakovna Axelrod (nacida Esther Axelrod) (1904) Abram Moiseyevich Deborin (1907) y Gueorgui Valentínovich Plejánov (1901 y 1908).

El compromiso político de Bogdánov estuvo ligado desde un principio y muy estrechamente a su preocupación pedagógica. De la actividad de propaganda desarrollada en su juventud en Tula, en círculos obreros clandestinos, es fruto, en 1897, el Kratki kurs ekononzicheskoi nauki (Breve compendio de ciencia económica), el primer manual de economía política destinado a los obreros; hasta finales de los años veinte hubo sucesivas impresiones del libro, fue utilizado en las escuelas soviéticas del partido y es una de las pocas obras de Bogdánov traducida a otros idiomas. Asimismo, su siguiente obra, Osnovnye elementy istoricheskogo vzgliada na prirodu (Elementos fundamentales de una consideración histórica de la naturaleza, 1899), fue el resultado directo de la actividad didáctica desarrollada por Bogdánov en círculos obreros.

En Rusia, Bogdánov preparó, pese a la oposición de los mencheviques, el III Congreso del partido, que se celebraría en Londres del 25 de abril al 20 de mayo de 1905. Bogdánov fue elegido miembro del Comité central, junto con Lenin y L. B. Krasin; al mismo tiempo fue designado principal responsable del trabajo literario del Comité central en Rusia. En Petersburgo representó al Comité central en el primer Soviet de diputados obreros, y organizó con Krasin los grupos de lucha del Partido (grupos técnico-militares), los cuales participarían más tarde en las célebres expropiaciones bolcheviques en los Urales y en el Cáucaso, que sirvieron para volver a llenar las arcas del Partido.

El distanciamiento de Lenin y Bogdánov tiene su origen en la valoración de la situación política de después de la disolución de la segunda Duma, en septiembre de 1907. La controversia versaba sobre la participación en las elecciones para la tercera Duma y sobre la utilización de la misma como tribuna para la propaganda socialdemócrata (ésta era la tesis de Lenin), o bien la concentración de las fuerzas para una nueva insurrección revolucionaria y el boicot a las elecciones para la Duma, expresión del régimen pseudoconstitucional, incapaz de ofrecer ninguna posibilidad de acción al bolchevismo revolucionario (tesis de Bogdánov). Esta última, como consecuencia de la discusión, fue la remitida a la cúspide de la fracción soviética, después que catorce de los quince delegados bolcheviques a la conferencia panrusa de agosto de 1907 se pronunciaran a su favor, mientras Lenin se ponía al lado de los mencheviques, que desde los inicios habían propuesto una táctica tendente a aprovechar las posibilidades legales existentes en Rusia.

Lenin había exhortado a L. I. Axelrod,  fiel seguidor de Plejánov, a escribir una crítica sobre las ideas filosóficas de Bogdánov, que llegó a publicarse en las postrimerías de 1904, en “ISKRA”.

Pero ¿cuáles son los rasgos peculiares de la “filosofía de la acción” de Bogdánov?, ¿contra qué «peligro» había tomado postura Lenin?, ¿qué significaba el bolchevismo, a nivel general, en ese momento histórico?, y ¿qué significaba el bolchevismo para Bogdánov?

La táctica revolucionaria del bolchevismo, en las condiciones históricas de la reacción, en la época “intrarrevolucionaria”, es definida por Bogdánov del siguiente modo:

  1. Refuerzo de la organización ilegal y conspirativa del partido, a pesar de todas las medidas represivas;
  2. Educación de las masas obreras en una conciencia de clase socialista (educación distinta a la difusión de consignas de orden democrático-revolucionario para la lucha cotidiana), a través de propaganda tanto legal como ilegal;
  3. Creación de escuelas del partido, a fin de que los obreros estuvieran en condiciones de dirigir la lucha proletaria, en lugar de los intelectuales;
  4. Continuación de la lucha revolucionaria, por medio del estudio de los métodos de la rebelión armada y de la técnica militar, a través de grupos, escuelas e instructores adecuados, a fin de preparar la inminente revolución.

Bogdánov trabajó en un estudio comparativo innovador del poder económico y militar de las naciones europeas, escrito entre 1912 y 1913. Fue el primer trabajo interdisciplinario sobre el análisis de sistemas, que más tarde fusionaría con la Tectología. En su trabajo introdujo principios modernos de la teoría de sistemas y análisis de sistemas. Sin embargo, sus trabajos sobre el análisis de sistemas no fueron traducidos en vida, por ello no se conocieron fuera de Rusia por muchos años.

La hermana de Lenin, María Uliánova y el revolucionario Leonid Krasin  convencieron a Stalin de que donara un edificio a Bogdánov para la fundación del Instituto para Hematología y Transfusiones Sanguíneas, que después de 1921 se dedicó a investigaciones hematológicas y fundó, en Moscú, el primer instituto para transfusión de sangre, del que fue nombrado director en 1926.

Karl Landsteiner a principios del siglo XX, inicia el periodo científico de la terapéutica transfusional, hasta entonces rodeada por un halo de superstición. Para llevarla a cabo es obvia la necesidad de disponer de sangre humana: la primera solución es la de realizar la transfusión de brazo del donante a brazo del receptor. Este era el método empleado por Bogdanov.

Bogdanov fue el precursor de Frederic Duran i Jordà, médico español, pionero de la hemoterapia que creó el primer servicio de transfusión del mundo en Barcelona en 1936. Durán i Jordà creó una metodología que serviría para recoger las donaciones de sangre y ser transfundidas a distancia, en este caso el frente de batalla de la guerra civil española. Este método fue posteriormente aplicado en la Segunda Guerra Mundial.

Asimismo, precursor de Norman Bethune, médico canadiense, que junto a Duran i Jordà realizaron las primeras transfusiones en los frentes de batalla de la guerra civil española. Bethune, posteriormente, en 1938, viajó a Yan’an, en la provincia de Shaanxi, en China. Allí se unió a los comunistas chinos liderados por Mao Zedong. En el verano de 1939, Bethune fue nombrado asesor médico en Shanxi, Chajar y Hebei, bajo la dirección del General Nie Rongzhen. Murió víctima de una sepsis el 12 de noviembre de 1939.

Volviendo al principio de este escrito, en el que menciono dos novelas “utópicas” de Bogdanov (El Ingeniero Meni y Estrella Roja), en ellas establece un abismo frente a las narraciones “distópicas” como la novela de Yevgueni Zamiatin, “NOSOTROS”, publicada inicialmente en inglés en EEUU en 1924 y prohibida en URSS hasta 1988. El título de la novela NOSOTROS es una respuesta a las obras de representantes del Proletkult.

En Europa, Aldous Huxley publicó en 1938 “Un mundo feliz”. Y George Orwell publicó “1984” en 1950. Ambos escribieron sendos malos plagios de la distopía de Zamiatin, cuyo objetivo era la descalificación de la Unión Soviética y los procesos de colectivización.

Deberíamos pensar en la propuesta de Bogdanov sobre la creación de una Enciclopedia Obrera, que tuviera como uno de sus objetivos dar a conocer quién es quién en los enfrentamientos clasistas, y no dejar a manos de librepensadores de la burguesía “su verdad”, alejada tanto del proletariado como de la lucha de clases y la perspectiva comunista.

Y, en cuanto a su propuesta de una Universidad Obrera, hace años intentamos mediante la Universitat Comunista dels Països Catalans, abrir un espacio para contraponerlo a la Universidad Capitalista. En un paralelismo con la confrontación Ciencia burguesa versus Ciencia proletaria.

 

Josep Cónsola

Marzo 2026